En Gondramaz, el esquisto adquiere una tonalidad distinta, como si quisiera acentuar el carácter de sus habitantes.

Con sus edificios remodelados según el plan de la red Aldeias do Xisto, Gondramaz es hoy en día la casa de artistas plásticos de renombre internacional. Pero la aldea es también parada obligatoria para practicantes de deportes como el downhill o la bicicleta de montaña, siendo el espacio en el que surgió el Pátio do Xisto, un proyecto de turismo rural que ha dado mucho que hablar. Es un placer recorrer calles donde todo es esquisto y el suelo que se pisa es una obra de arte, hasta que, pasando las casas, puedes seguir el sendero que te sumerge en la vegetación camino de Penedo dos Corvos.